
Elegimos una mentira: que todo sea posible.
Elegimos tirar una piedra al río
y quedarnos al borde contemplándola.
Hace frío. Podemos contar una historia que nos incluya,
un mito que nos desnude, una canción triste para cantar.
Voy a buscar el verdadero rostro de la palabra,
voy a lavarla de la pesadez de los días y las noches.
(Y es que el tiempo del día pulsa a veces con tanta fuerza
como el pulso de mi propio tiempo).
Elijo una línea de mi mano. La desplazo, la extiendo, la parto.
También desplazo y parto el destino que anunciaba.
Elijo el centro que se disipa.
[alejandro palizada "hora cero"]
1 comentario:
Daviiiiid!!!! Adivina quièn soy? Soy aquella que cuando vienes no está, y que cuando va tú vienes
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