miércoles, 20 de diciembre de 2006

NO QUEDARA NI PIEDRA SOBRE PIEDRA



Elegimos una mentira: que todo sea posible.


Elegimos tirar una piedra al río

y quedarnos al borde contemplándola.

Hace frío. Podemos contar una historia que nos incluya,

un mito que nos desnude, una canción triste para cantar.


Voy a buscar el verdadero rostro de la palabra,

voy a lavarla de la pesadez de los días y las noches.

(Y es que el tiempo del día pulsa a veces con tanta fuerza

como el pulso de mi propio tiempo).


Elijo una línea de mi mano. La desplazo, la extiendo, la parto.

También desplazo y parto el destino que anunciaba.
Elijo el centro que se disipa.
[alejandro palizada "hora cero"]